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Una noche oscura

  • Foto del escritor: Pablo Rodriguez
    Pablo Rodriguez
  • 3 jun 2021
  • 4 Min. de lectura

Actualizado: 23 jun 2021

Por Pablo Rodriguez


Una casa, triste y desolada, algo vieja, pero ahí estaba, en medio del bosque, alejado de todo y de todos, se podría decir que es algo tétrica, como si algo hubiese pasado ahí, y si así fue, ¿Cómo lo sabríamos?, Edan vivía ahí, con sus padres Frank y Alicia, parecía una casa y familia normal, pero las apariencias engañan. Desde niño, Edan sabía que algo andaba mal, casi todas las noches tenía una terrible pesadilla, se veía a sí mismo siendo asesinado por un hombre, lo escalofriante es que no podía ver el rostro del hombre, pero había algo en él que le resultaba familiar. Con el tiempo dejó de tener esa pesadilla que lo atormentó por años. Su padre Frank, siempre fue un hombre misterioso, parecía algo desequilibrado, como si algo lo carcomiera desde adentro, como si un parásito estuviera chupando su sangre hasta matarlo, a pesar de esto su madre siempre parecía feliz. Era habitual que Frank saliera todas las noches al bosque para tomar aire fresco.

Edan se sentó junto a su madre.

-Mamá, dónde está papá-dijo-nunca había tardado tanto en regresar.

La madre lo miró y respondió:

-Es tu padre hijo, ya sabes como es, seguramente se distrajo observando las estrellas, seguro que volverá pronto.

A la mañana siguiente Edan despertó, y no había rastros de su padre, encontró a su madre llorando desconsolada en la cocina.

-Mamá, ¿Qué pasó?, y ¿papá?

-No ha regresado a casa desde anoche, tengo el presentimiento de que algo malo le paso.

Tras varios días de búsqueda no encontraron nada, poco a poco perdían la esperanza de encontrarlo, él simplemente se esfumó, sin dejar rastro ni avisar, como si hubiese desaparecido en la oscuridad del bosque. A pesar del dolor y la tristeza trataban de seguir con su vida, pero cada día ambos se volvían locos buscando respuestas.

Una semana después de la desaparición de Frank, un viernes en la noche, pasó algo increíblemente terrorífico. Mientras cenaban, Edan comenzó a escuchar pasos en el sótano de su casa.

-Mamá, ¿escuchaste eso?, parecen pasos que vienen del sótano.

-Edan, no estoy para juegos ahora, acaba tu comida rápido, que se está enfriando.

Poco a poco esos pasos se hicieron más intensos, y también empezó a escuchar una voz muy familiar, pero por alguna razón, su madre no percibía nada.

-¡Mamá!, te lo digo en serio, escucho una voz parece la de papá.

-¡Hijo!, cómo te atreves a hacer ese tipo de bromas, tu padre desapareció hace una semana.

-¡Mamá!, no es una jodida broma, te lo digo enserio, tal vez sea papá.

Con mucho temor Edan agarró una vela y abrió la puerta del sótano, sintió una brisa helada que le puso los pelos de punta, mientras bajaba las escaleras tenía un mal presentimiento, de pronto escucho un susurro.

-Edan-

Volteó a ver y miró a su padre, pálido, y con los ojos blancos. Edan se quedó inmóvil, y algo apago la vela, recupero valor y la volvió a prender, pero su padre ya no estaba ahí, se tranquilizó un poco al prender la luz del sótano, y vio un único libro de color rojo en una mesa, lo tomo y subió a su habitación, no le dijo nada a su madre pues no quería angustiarla y decidió quedarse lo que vivió para sí mismo. Comenzó a leer el libro, en él se describía a una criatura salida del mismo infierno, que se alimentaba de las personas, como un parásito que te consumía poco a poco, esta criatura era llamada “Alith”. Después de esto Edan no podía parar de pensar si lo que había visto en el sótano era real, y ¿Qué hacía ese tipo de libro en su casa?, no podía dormir pensando en eso, mientras la noche transcurría, el trataba de conciliar el sueño hasta que escucho un grito afuera de su casa, bajo las escaleras y entró al cuarto de sus padres, pero vio que su madre no estaba ahí, muy asustado, gritó:

-¡MAMÁ!, ¿DÓNDE ESTÁS?

Volvió a escuchar el grito de su madre, que venía del bosque.

-¡SOCORRO!

-¡MAMÁ!, ¡VOY A BUSCARTE!

En ese momento Edan se aventuró en lo profundo del bosque, desesperado buscando a su madre, de un momento a otro vio algo que lo dejó estupefacto, era su madre colgada de un árbol con los huesos rotos, y la sangre que llenó un charco a sus pies, no sabía qué hacer, ni a quién acudir ,estaba solo en medio del bosque, hasta que la vio, era lo que decía en el libro, eso tan terrorífico, con cara alargada sin ojos y con unos dientes que parecen cuchillos. En ese momento recordó, era la criatura de su sueño que tenía cuando era niño.

La criatura lo agarró y le empezó a clavar sus afilados dientes en el cuello, mientras la sangre chorreaba, Edan solo podía pensar ¿Por qué a mí?, ¿Por qué a mi familia?, desde que su familia se mudó a esa casa estaba condenada a ese terrible final. Desde entonces no se volvió a saber más de la familia, ni de la criatura, ¿serás tú la próxima víctima?

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