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180 días

  • Foto del escritor: Nicolás Pérez
    Nicolás Pérez
  • 9 jun 2021
  • 4 Min. de lectura

Actualizado: 16 jun 2021

Por Nicolás Pérez


Estar encerrado 40 días debe volver loco a alguien, pero que tal si te dijera que hubo un tiempo donde un país entero estuvo encerrado por 180 días. ¿Crearías que se volvieron locos?


Todo empezó un 2 de marzo del 2020 todos estábamos jugando en el recreo, creyendo que veríamos a mis amigos mañana, sin saber que estaba tan equivocado, por los parlantes del colegio, una bocina por el pasillo, que incluso las casas más lejanas al colegio lograron escuchar lo que la rectora decía, "Por favor sus padres están afuera evacuar el colegio lo antes posible", nadie sabía qué pasaba, muchos chicos asustados, otros impactados y otros como si nada riendo, pero todos con un único pensamiento, el creer que se verían mañana. Hicimos planes para el viernes, hasta que esa misma noche del 2 de marzo en las noticias dijeron, que hay pandemia mundial y quedan suspendidas las clases hasta nuevo aviso. En un principio se creyó que solo duraría una semana máximo, o dos, hasta que al cabo de un mes empezaron las guerras, personas corriendo por la ciudad desesperados por no tener que comer, el virus era letal, cualquier contacto hacía que nos evaporáramos en cuestión de segundos, así que todos usaban mascarillas, trajes especiales, hasta que el virus evolucionó y ni eso protegía, por lo que con mi familia decidimos ir a un búnker, lejos de la ciudad donde nadie nos encuentre y donde creíamos que estábamos a salvo. Vamos 180 días, pero se acaba la comida y el oxígeno. Tendremos que salir a buscar comida pero el virus sigue presente, yo y mi familia estamos muy asustados de contagiarnos y respondiendo a la pregunta del principio, no estamos locos pero se acaba la comida y el oxígeno, y no podremos sobrevivir con lo que tenemos. De todos con los que estuve, solo yo sobreviví, la última en morir fue mi madre el virus la alcanzó y me dijo que huyera, sus últimas palabras me llegaron tanto que planeo sobrevivir hasta el final de esto, y poder contarles a mis hijos la gran pandemia, claro primero tengo que llegar hasta el final. Han pasado 2 meses y no he conocido a nadie, la comida se acabó, y me toco ir al exterior, la contaminación ya no está como antes ahora se puede respirar pero solo a ciertas horas, ya que en existen las tormentas y lluvia ácida, pero ahora ya era posible respirar. Llegué hasta una zona de cuarentena, en un inicio estaba vacía pero a medida que caminaba por el lugar, noté que alguien me seguía estaba alerta y dispuesto a luchar si era necesario. Mientras más caminaba olía a muerte, desesperación, y putrefacción, asumí que era donde dejaron todos los cadáveres, seguí caminando y observé una puerta gigantesca con 7 guardias apuntándome a la cara uno de ellos me gritó, que me alejara o iba a disparar no sabía qué hacer, o qué decir, y uno de ellos me preguntó si estaba contaminado, enseguida respondí que no, que recién había salido de un búnker y estuve deambulando por 2 meses casi sin suministros y que son a las primeras personas que veo y hablo, dejaron de apuntar y abrieron la puerta, me trataron como un animal, me bañaron en agua fría y me encerraron en una caja, una de los guardias me dijo que era por seguridad y que estaré en cuarentena hasta nuevo aviso, me explicaron que el virus mutó y que ya no aniquilaba, a las personas enseguida, sino que los convertía en portadores, personas que expanden el virus y al cabo de un par de semanas morían. Ella me dijo que si no muero en un par de semanas podré unirme a ellos. Esas semanas fueron de lo peor, encerrado en un 4x4 viendo a todos pero nadie podía verme, creí que me volvería loco, pero un día, la misma guardia que me encerró me saco dijo lo siguiente - "bienvenido a la zona 4, espero que seas de utilidad y que no mueras" sonreí y asentí con la cabeza y me llevó hasta un cuarto lleno de armas y cuadros con tiros, me dijo que tomará un arma y que empezára a disparar. Cogí una 9mm y dispare no sabía cómo hacerlo y ella me enseñó, dispare y resultó que no tenía mala puntería de hecho era bastante bueno, ella se sorprendió y me pregunto si era mi primera vez disparando, dije que sí, me dijo "bueno bienvenido a la guardia, tus turnos empiezan en la mañana y van rotando acorde a tu horario". A la mañana siguiente el líder de la zona 4 llamó a la mayoría de guardias para buscar provisiones antes de que llegara el invierno. Me escogió a mí, y a cuatro chicos más, y de capitana a la guardia que conocí, mientras nos dirigimos a la ciudad, pregunté a la capitana como se llamaba, sabía que era alguien importante, ya que ella me encerró y cuando todos me apuntaban ella dio la orden de detenerse, ella me dio su nombre "Amy", mientras hablábamos nos topamos con una horda, nos bajamos del coche y empezamos a disparar, me dijo que cada bala cuenta y era verdad mientras más portadores matábamos más venían, nos quedamos sin balas, Amy grito que corriéramos, corrimos hasta una cabaña, pero nos alcanzaron, rodeados y sin saber cómo escapar decidimos encerrarnos en un cuarto y esperar, hasta que un milagro suceda o llegue nuestra muerte.


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